¿Por qué Andrés no intentó y no logró conducir a su hermano Simón a Juan Bautista, mientras que cuando fue encontrado por Jesús en el desierto, inmediatamente fue por Simón y lo presentó a Jesús?
Andrés estaba motivado, porque sólo una persona motivada es capaz de motivar.
Jesús supo motivar a Andrés sin mandamientos ni obligaciones, sino con su persona y su predicación:
- Juan era la voz que clama en el desierto. Jesús era la Palabra; Palabra hecha carne.
- Juan señalaba los pecados de las personas, mientras que Jesús era misericordioso con los pecadores.
- Juan proclamaba que el hacha ya estaba en la raíz del árbol. Jesús da una nueva oportunidad a la higuera que en tres años no ha dado fruto.
- Juan era el amigo del novio. Jesús era el novio que trasmite una buena noticia: Dios ama a los pecadores y los invita a la conversión.
- Juan prepara el camino. Jesús era el Camino.
- Juan no es digno de desatar las sandalias del alegre mensajero que anuncia las buenas noticias de que llegó el tiempo de la salvación.
- Juan es categórico e inflexible, presentando la voluntad de Dios. Jesús comienza preguntando: ¿qué buscan? Parte de lo que hay dentro de Juan y Andrés.
- Juan bautizó a Andrés pero Jesús le da pleno significado al bautismo de Juan.
A su vez, Jesús estaba motivado por dos fuentes:
- El amor de su Padre. Se sentía amado por su Padre, el Hijo de las complacencias.
- Amaba a sus discípulos. No los llama siervos sino amigos, además que les da la prueba máxima del amor: la vida por ellos.
- Jesús motivado, no sólo motiva sino que crea motivadores.
Esta motivación de Jesús tiene un nombre. Se llama Espíritu Santo.
Conclusión
Andrés no llevó a su hermano Simón atrás de Juan Bautista porque no estaba motivado. Sin embargo, lo lleva a Jesús porque Jesús lo motivó con su persona y su predicación.
Sólo una persona motivada es capaz de motivar.
José H. Prado Flores