entronizaciÓN DE LA PALABRA DEL CURSO JUAN

a. Motivación

Monitor:
La Palabra del Señor permanece para siempre. Dios se comunica a sí mismo mediante el don de su Palabra.
Esta Palabra, ha entrado en el tiempo, y puso su morada entre nosotros. Ahora vamos a darle el lugar de honor al inicio de este Curso.

b. Procesión con la Palabra

Un ministro revestido con alba y estola lleva en alto la Biblia. Si no hay ministro, un participante la lleva.
Lo acompañan tres personas llevando un mantel, flores naturales y una vela  encendida.

Monitor:
La palabra va adelante como sucedió cuando Andrés y Juan le preguntaron a Jesús: Maestro: ¿Dónde vives?; y Él les contesto: “Vengan y lo verán”, así nosotros ahora queremos seguir al Maestro para aprender de Él.

Mientras avanza la procesión haremos el canto: “Tu Palabra me da vida”. Nos detendremos en tres lugares para escuchar la palabra: (Mc 6,31; Jn 8,31b-32; Jn 6,63) y todos daremos respuesta con la siguiente aclamación: “Señor, tu palabra es vida; danos vida con tu palabra”

 

c. Llegada a la sala de conferencias y arreglo del altar de la Palabra

Monitor:
La Palabra de Dios es manjar que nos alimenta (se coloca un mantel).
La Palabra de Dios es vida que siempre nos renueva (se colocan flores).
La Palabra de Dios es luz que ilumina nuestra vida (se coloca la vela encendida).

d. Proclamación de la Palabra

Monitor:
Hermanos, escuchemos con apertura de corazón la Palabra del Señor.

(Quien llevó la Palabra hace la siguiente lectura):

"Jesús subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron junto a él.
Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios." (Mc 3,13-15)
.

(Luego levanta la Biblia, la coloca en el ambón y la besa).

Monitor:
Ahora colocamos una hacha a los pies de la Palabra, significa nuestra disposición para permitir que Jesús maestro, nos afile para lograr dar un fruto abundante y permanente.

e. Entronización en el corazón

Monitor:
Coloca tu Biblia sobre tu corazón y repite la siguiente oración:

Padre, tú has pronunciado tu Palabra eterna de un modo humano;
tu Palabra se hizo carne, ahora yo abro mi corazón
para que Jesús, tu Hijo amado haga morada en él.
Jesús, acojo tu Palabra que me purifica y me forma como discípulo tuyo.
Espíritu Santo, guíame y transfórmame en auténtico discípulo del Maestro.
Amén.

Monitor:
Hagamos juntos una reverencia a esta Palabra que ha sido entronizada y que será quien presida nuestro Curso.

Se termina con un canto.